domingo, 10 de julio de 2011

Nada dura eternamente

 
Siempre llega un momento en el que debemos decir adiós al mundo que conocemos, adiós a todo lo que dábamos por sentado, adiós a aquellos que creíamos que nunca nos abandonarían, y cuando estos cambios se producen por fin, cuando lo conocido se ha ido y lo desconocido ha ocupado su lugar, lo único que podemos hacer es decir: ¡hola y bienvenidos!.

3 comentarios:

  1. Gracias... hoy he dejado los porros. Tu texto me motiva, saludos.

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  2. Hola y bienvenidos! me ha encantado :)
    con voz de secretaria y sonrisa de azafata del un, dos, tres. que no se note nunca el dolor, que para eso tenemos nosotros mas glamour que la lomana.

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  3. Qué cierto... ¿Pero sabes qué? Adiós muy buenas a los que se fueran, pues si se fueron es que realmente no valía la pena que siguieran ahí. Y bienvenidas los cambios, porque podemos modelarlos y hacerlo mejor, son nuevas oportunidades.

    Me ha gustado mucho tu blog, te sigo ^^ Pásate por el mío, a ver si te gusta =P http://lacrisisdesamantha.blogspot.com/

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