sábado, 14 de julio de 2012

Historia interesante...



Resulta increible que haya encuentros en el espacio y tiempo que puedan llenarnos de tanta felicidad. A veces un simple saludo con educación consigue que salga a la luz esa feliz sonrisa.

Al principio, las conversaciones se limitaban al saludo protocolario impuestos por la educación. No obstante, conforme pasaban los días, a la misma hora, esa conversación se iba alargando un poco más, cada día la confianza se estrechaba, y me impacienaba de que llegase la hora del reencuentro esperado.

Lamentablemente, la felicidad es efímera y se debe luchar por lo que se quiere, puesto que el destino traidor en esta ocasión ha complicado las cosas. Ayer se acabaron esos encuentros localizados temporalmente, pero ¿volverán a ser lo que eran?.

Paradójicamente, esa hora que me hacía tan feliz, ahora me entristece al tiempo que me hace recordar esos buenos momentos que, incluso ahora, parecen lejanos. Por favor, si vuelve, avísenme, no me dejéis tan triste...

1 comentario:

  1. Hola majo!! Me ha encantado el texto y me ha recordado a mis tiempos del instituto... Cuando salía al pasillo y deseaba cruzarme con alguna persona que yo me sé jajaja y si hablábamos cualquier chorrada yo ya estaba contento todo el día. Supongo que esas cosas son las que hacen que la vida valga la pena... Buen verano!!

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