martes, 28 de agosto de 2012

Ya viene el Sol


Un día cualquiera me levanté de la cama y de nuevo, me invadió ese sentimiento de soledad. No obstante, esta vez estaba conjugado con el dolor de su pérdida. En mi impecable memoria todavía quedan almacenados los recuerdos de esos momentos en los que convivimos felizmente.

Estoy convencido de que encontré lo que muchos denominan media naranja. Consiguió rápidamente llegar a mi corazón, traspasar esa armadura que nadie consiguió sin yo darme apenas cuenta.

No estoy seguro de lo que ocurrió para que esa historia acabase. Supongo que, como otros tantos procesos, tienden a tener un fin. Algunos de ellos, demasiado veloces, y siempre nos dejan con ganas de más.

Pasaron los meses, durante los cuales transcurrieron una serie de encuentros fortuitos y conversaciones irrelevantes, y muchos días de frío. Pero, puedo confesar, que cada vez que volvemos a ponernos en contacto, vuelvo a convertirme en un adolescente por unos minutos y sueño con tener otro instante de felicidad a tu lado.

¿Habrá algún reencuentro inesperado en noche azul? Es posible...

2 comentarios:

  1. Sin duda es precioso todo lo que escribes, me encanta, ojala tengas suerte. Sigue adelante, es lo que nos queda a todos despues de las dificultades, afrontarlas y continuar. Espero que tu estancia en Bcn sea genial, tambien era mi sueño ir y nunca pudo cumplirse...
    Ademas me siento muy identificada con muchas de tus entradas, yo tambien he tenido el corazon roto, vacio y no he tenido esperanzas para continuar pero...un pequeño madrileño rubio me alegro la vida y me hizo seguir adelante a pesar de todo..la pena es que nunca he podido volver ha hablar con el y darle las gracias por todo lo que me ayudo, ojala algun día pueda hablarle y decirselo.
    Bueno..te deseo lo mejor, no dejes nunca de escribir.
    Un beso

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