viernes, 19 de octubre de 2012

Quiero pensar...


... que soy el mismo de siempre.

Ese hombre que confiaba que toda noche de soledad concluía con un amanecer. No sé donde habré abandonado la esperanza de que cada día vuelve a amanecer, y que ninguna tristeza es infinita.

Leyendo entradas antiguas me pregunto: ¿qué habrá sido de ese joven soñador? Aquel que confiaba en que todos tenemos el poder de cambiar a las personas, a mejor, por supuesto.

A medida que han pasado los meses, he empezado a perder la fe en la humanidad, en la bondad del ser humano. ¿Será mi merecido por no haber seguido las teorías de Hobbes? Quizá él no estaba tan equivocado como pensaba.

Tal vez la crisis económica en la que nos vemos sumergidos, y la incertidumbre acerca de mi futuro (muy negro, por cierto) sean los desencadenantes de este tipo de cambios. Actualmente me cuestiono ¿cómo revertir estos cambios?, porque realmente no me siento feliz con ellos.

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