domingo, 20 de enero de 2013

Por fin...


... acabó un período de tiempo bastante "duro" y con bastantes decepciones si se llega a hacer un cómputo final. Ese período se corresponde con prácticamente la totalidad del año 2012. No quiero decir que no haya tenido buenos momentos, de hecho, muchos de ellos han sido maravillosos, y no me arrepiento en absoluto de lo que he vivido.

A todos los que de algún modo me han intentado derribar y hacerme sufrir, lamento comunicaros que habéis fracasado estrepitosamente, de hecho, el resultado final es haberme hecho más fuerte y haberme regalado un billete para huir de las malas influencias y vibraciones que aportabais a mi entorno. Os estoy agradecido de todo corazón, gracias por ya no estar cerca de mí, y haber sido vosotros quienes hayáis decidido no seguir manteniendo una amistad, puesto que yo estaba bastante ciego y no me di cuenta de todo el mal que os gusta hacer.

Por otro lado, quiero agradecer de un modo mucho más personal, en lugar de dedicaros una entrada de mi pequeño rincón de pensamientos virtuales, a todos aquellos que habéis demostrado con hechos que hay gente con buen fondo, y que en muy poco tiempo llegáis a formar parte de mi corazón. Podría enumerar a algunas personas de este tipo, como mis queridos amigos del Sonorama, algunas personas que he conocido en mi breve estancia en Barcelona. Sin duda, vuestra amistad es el mejor regalo que me pueden ofrecer, y me siento un hombre realmente afortunado por poder compartir mi tiempo con vosotros.

En 2012 mis relaciones sentimentales tampoco fueron mi punto fuerte. Esto es fácil de entender si se conocen los principios básicos de las teorías de Maslow. Las necesidades se van cubriendo de más básicas a más sofisticadas, y personalmente, creo que para poder hacer feliz a otra persona, primero has de ser feliz tu mismo. Las alegrías se contagian fácilmente, pero las penas… aún más.

En 2012 afirmé personalmente que “no tenía ningún miedo en seguir conociéndole”, y que me parecía una buena experiencia el intentarlo. Por causas que desconozco, y que realmente, ya no me interesan, ese camino fue cerrado. Por el momento, debo decir que me alegro, puesto que una vez se cerró esa puerta y el 2013 dio comienzo, sin darme cuenta, la vida me ha ofrecido una oportunidad que no estoy dispuesto a desaprovechar, puesto que me aporta gran felicidad.

Muchos preguntan si es la “persona de mi vida”, otros tantos nos encasillan con diversas etiquetas con connotaciones amorosas. Realmente no le doy importancia a dichos comentarios, de momento, sólo puedo informaros que nos sentimos felices, y que no ha habido mentirasenelwc. ¿Será el fin de este blog, y deberé iniciar otro? ¿La felicidad será tan efímera que no llegará hasta la siguiente entrada?

Siempre insistiré en que hay que tener precaución en aquellas relaciones interpersonales que se inician en los urinarios, y que tampoco hay que ser impacientes a obtener respuestas a muchas cuestiones planteadas, porque muchas de ellas, carecen de importancia. Saludos a todos los lectores y lectoras. Gracias por leerme.

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